Retomando la actividad luego del período de receso, ubicaremos en la próxima clase “la relación perturbada del ser parlante con el cuerpo” , diferenciando -las soluciones sociales tal como las plantea Deleuze en el texto “Posdata sobre las sociedades de control[1]”- las sociedades disciplinarias donde el encierro da lugar a un pasaje de espacios cerrados a otros espacios cerrados (la familia, la escuela, el cuartel, la fabrica, la prisión) para concentrar repartir el espacio, ordenar el tiempo y componer una fuerza productiva cuyo efecto debe ser superior a la suma de fuerzas elementales, de las sociedades de control donde un mecanismo de control señala a cada instante la posición de un elemento en un lugar abierto, donde lo que importa no es la barrera entre el adentro y el afuera sino poder ubicar la posición de cada uno .
Ahí donde “los encierros son moldes, en las sociedades de control, estos son modulaciones, como un molde autodeformante que cambiaría continuamente, de un momento al otro, o como un tamiz cuya malla cambiaria de un punto a otro”.
Toda la problemática del encierro y del control, pone en juego -en el campo de lo social y cultural- un tratamiento con lo que perturba, lo que amenaza.
La dimensión del obstáculo es el punto que quisiéramos desplegar en nuestra clase. El estatuto que le demos al obstáculo que perturba. Siguiendo a J. Aleman[2] …podríamos escuchar al propio Lacan: sujeto escindido, no soberano sino dependiente, sin origen absoluto… inmerso en la experiencia de lo Real:::” Que tratamiento de lo real en este tiempo?, que modalidades de tratamiento frente a las perturbaciones de portar un cuerpo ?.Guiándonos por el planteo fruediano [3] “que el obstáculo es el maestro de la transformación, y que la existencia de lo real pulsional impone sus condiciones al sentido de la transformación” iremos tomando en nuestra clase algunos ejemplos de las invenciones necesarias que los niños producen.
Acompaño esta introducción con un recorte :
“Silvia García es una argentina que vive en Alemania y escribe cuentos de hadas al revés. Tengo que contarles uno de ellos, que se llama La casita de chocolate.
Una niña le pregunta a alguien cómo se hace para llegar a la casita de chocolate. Su interlocutor, que nunca se sabe quién es, le contesta que la casita está en el medio del bosque, y que es maravillosa, pero que para llegar hasta ella hay que atravesar ese lugar repleto de criaturas monstruosas, plantas carnívoras, seres de otro mundo, fantasmas y animales jamás vistos en otros bosques. La niña dice que irá a buscar la casita. Y después dice que su interlocutor se ha quedado satisfecho de ella, porque ella le ha demostrado que aprendió la relación entre valentía y recompensa. Pero le dice después al lector algo así como que ha engañado a su interlocutor: “Qué va, a las niñas como nosotras lo que nos interesa no es la casita, sino ese bosque fabuloso”. ”María en el Bosque” por Sandra Russo en Contratapa de Pagina 12 del 11 de agosto de 2007-
[1] Deleuze G. “Posdata sobre las sociedades de control[1]”.
[2] Aleman J.“Lacan, Foucault: el debate sobre el “construcionismo”
[3] Aleman. Op. Cit.
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