Centro Interdisciplinario de Estudios sobre el Niño
Numero 14 - Enero de 2007.
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SUMARIO
Editorial
Presentación
Enseñanza
Golpear el agua
GLTTBI
La burguesa mal-dicha
El mirador del CIEN
Publicaciones
Editorial
Es un gusto reencontrar a nuestros lectores al comienzo de un nuevo año, les hacemos llegar nuestros más gratos deseos esperando compartir más de un espacio para la conversación y el trabajo en común.
En este número del EnterCIEN, que coincide con nuestro décimo aniversario; incluímos un detalle de nuestras actividades, agenda que será “refrescada” oportunamente a través del NotiCIEN.
Presentamos también nuestro Seminario de Investigación “Los Modos del Encierro”, el tercero de una serie que se inició con “La interdisciplina como Síntoma” en 2005, y continuó con “El Niño en los Discursos Actuales”, en 2006.
Les recomendamos especialmente: “Golpear el Agua” una hermosa poesía de Juan Gelman que nos hizo descubrir Elena Nicoletti;
GLTTBI: Una interesantísima mirada sobre lo Queer que muy gentil y generosamente nos hiciera llegar Graciela Musachi;
“La burguesa Maldicha”/ Rúbrica: La pareja contemporánea, por Beatriz Udenio; y además en el Mirador del CIEN “Palermata”, por Hernán Vilar.
Esperamos seguir nuestro contacto de una manera más asidua, hasta el próximo EnterCIEN.
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Presentación
DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS INTERDISCIPLINARIOS SOBRE EL NIÑO
Equipo de gestión; María Marciani, Marita Manzotti, Elena Nicoletti, Hernán Vilar
Consultora: Beatriz Udenio
Asesores científicos: Eric Laurent, Alexandre Stevens
• Presentación
El CIEN fue creado por Jacques-Alain Miller en Buenos Aires, en julio de 1996, abriendo una posibilidad de interrogación e intervención del psicoanálisis en el campo social.
Su finalidad consiste en tratar de “abrir el campo de la investigación al intercambio, el diálogo y el debate del psicoanálisis con otros discursos que tienen incidencia sobre el niño (...)”, poniendo a prueba una concepción de la interdisciplinaridad como un uso posible del psicoanálisis.
Cuando planteamos dicho debate en términos de “discurso”, nos ubicamos de lleno en lo que Lacan denominó el “lazo social”. Nos proponemos interrogar -con otros profesionales y especialistas- los problemas que nos plantea “la subjetividad de la época”, allí donde verificamos una profunda crisis a nivel del lazo social. La pérdida de referentes, el tambaleo de los semblantes, la proliferación de nuevas “etiquetas” para nombrar al niño (niño violento, víctima, abusado, niño TDA/TDAH, niño abandonado, objeto de pornografía, de trabajo infantil) importan consecuencias sobre los niños y adolescentes y sobre las instituciones por las que transitan habitualmente. Consideramos crucial afrontar e investigar dichas consecuencias con el objetivo de buscar respuestas más adecuadas que las encontradas a dichas cuestiones.
. Herramienta
La herramienta fundamental del CIEN es un dispositivo llamado “Laboratorio”, que consiste en un pequeño grupo estructurado alrededor de una disciplina o de un tema preciso que atañe a la infanto-adolescencia. Es interdisciplinario, lo que implica que haya al menos profesionales de dos disciplinas diferentes que realizan un intercambio regular entre sí, con un responsable que vela porque este trabajo se realice. Hay en la actualidad numerosos laboratorios de investigación a nivel internacional, en cruce con el campo educativo, jurídico y el de la salud.
• Actividades
Durante el 2007 retomaremos modos y lugares de encuentros variados, que iremos informando a través de nuestro vocero informático: el boletín electrónico enterCIEN.
Está prevista la realización de una Jornada durante el año, en fecha a confirmar.
Recordamos las Jornadas realizadas. En julio del año 2000, se llevó a cabo la primera Jornada internacional del CIEN en Buenos Aires, bajo el título “Detrás de las normas, el detalle”. El 20 de septiembre del 2003 nos reunió en el marco del Primer Encuentro americano del Campo freudiano, bajo el tema “El porvenir de los lazos sociales” donde, también a través de las experiencias de distintos Laboratorios, interrogamos la variedad de respuestas construidas con la finalidad de preservar para cada niño sus condiciones de un lazo al Otro. El segundo Encuentro Americano del Campo freudiano – 5 y 6 de agosto de 2005- contó con numerosos trabajos del CIEN, provenientes de Latinoamérica.
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ENSEÑANZA
SEMINARIO: “Modos del encierro”
Nuestro Seminario de investigación asociado al ICBA se ocupará de explorar:este año los “Modos del encierro”
Si nos detenernos a reflexionar sobre el "encierro", descubrimos un universo sorprendente de abordajes posibles, referencias variadas, consecuencias importantes.
Dos vertientes se destacan:
- Desde el abordaje social, la idea de encierro contemporánea viene de la mano de un lectura de la sociedad organizada bajo el modelo carcelario. Zygmunt Bauman da ejemplos de ello en su libro "Vidas desperdiciadas", situándolo como corolario de un mundo organizado por la evaluación y el control, donde las instituciones -incluso las escolares- se convierten en "instituciones de confinamiento" y donde todos los "humanos residuales" deben ser encerrados en contenedores herméticos -provistos por el sistema pedagógico y jurídico.
En un sentido metafórico, pero siempre en la misma vertiente, hablamos del "encierro endogámico", del "encierro de los diferentes", del "encierro de los adolescentes" para neutralizarlos; del "encierro de las clasificaciones y etiquetas"; del "encierro carcelario al encierro por un chaleco químico".
- La otra vertiente bascula el motor del encierro del lado del sujeto. Así, podemos ver emerger, por ejemplo, la idea de un "deseo de encierro", para valorizar la cultura de una identidad propia.
En esta línea, Lacan nos provee una referencia preciosa para ser retomada en el campo de la infanto-adolescencia: en su clase 9, del Seminario sobre Las formaciones del Inconsciente –cuando trabaja la metáfora paterna- abre la dimensión posible de una "fenomenología del encierro", descripta a la luz del miedo en la fobia, considerada allí como un verdadero medio de obtener seguridad. Perder el miedo -perder el encierro concomitante al miedo- es inseguro, pues el sujeto ya no sabe cómo ni donde ponerse respecto de esa Otra cosa que lo inquieta.
Poner en tensión dos fenomenologías posibles del "encierro", nos permitirán situar cuándo funciona como respuesta del sujeto -respuesta de la que, en muchas ocasiones, no puede separarse con facilidad.
De este modo, el "no puedo parar de" -que oímos frecuentemente en boca de los adolescentes- podría ser leído como una manera de permanecer "encerrado" en un modo de respuesta o posición.
Nociones asociadas, como "inhibición" y "contención", también podrán ser exploradas.
Los responsables del Seminario son: Marita Manzotti, Elena Nicoletti y Hernán Vilar. Con la participación y colaboración de Claudia Ibarreta.
Este seminario comienza el lunes 16 de Abril de 2007, es anual, quincenal, y tendrá lugar el primer y tercer lunes de cada mes, de 14 a 16 horas, en la sede de la EOL, Callao 1033, piso 5.
Es gratuito y abierto a todos los interesados. Quien desee màs informaciòn o quiera pre-inscribirse podrà hacerlo enviando un mail a cien@fibertel.com.ar
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Golpear el agua
Es inútil que toquen la inocencia,
la miren con un palo
le sacudan la cara con el duro furor
Inútilmente cae la mano sobre el niño,
No hay verdad más armada que la pura inocencia
Juan Gelman
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* * *
GLTTBI
GLTTBI
1) Pasiones identificatorias
Una de las tesis más interesantes de Ian Hacking pone en correspondencia el desarrollo de la teoría de la división psíquica de fines del siglo XIX y su aceptación académica y social con la aparición creciente de formas de la histeria hasta culminar, en el siglo XX, con las epidemias de personalidades múltiples en USA. En el siglo XXI estamos en el acmé de lo múltiple con el concepto de multitudes..
Desde que el psicoanálisis afirmó que el ser parlante está sujeto a identificaciones, inconcientes, esto es: que carece de identidad, ese camino se abrió para no cerrarse a tal punto que el imperio del nominalismo y su variante constructivista de la que Hacking es uno de sus representantes más lúcidos, centra su debate alrededor de la cuestión de la identificación.
El constructivismo implica una política y, en ciertos casos, una política de la identificación sexuada. “GLTTBI. Somos todos y todas maravillosamente diferentes” Con esta consigna se realizó en estos días una marcha del orgullo GLTTBI, léase: gay, lesbiana, transgénero, transexual, bisexual, intersexo. Hay que leerlo.
Hay que leerlo para captar las chicanas del lenguaje. Allí mismo donde la consigna política ambiciona trascender los límites de una lógica binaria a nivel de la identificación sexuada, el lenguaje la vuelve a introducir con su “todas y todos”. Esta política está sostenida por una reflexión teórica que debate con la filosofía, con la psiquiatría, con la medicina y con el psicoanálisis, incluso el de cierto Lacan, partiendo de las siguientes preguntas: “¿el ser humano es hombre o mujer, es hombre y mujer o no es ninguna de ambas cosas y, por lo tanto, puede ser indistintamente hombre y-o mujer?”. Esta última alternativa es la que sustentan las llamadas multitudes queer que se colocan así, como dice Mauro Cabral, “En el límite de lo que la ansiedad de la cultura soporta, a menudo más allá de lo que autoriza esa misma ansiedad convertida en norma jurídica (...)” ; se colocan allí como una resistencia a los llamados sociales a una cierta normalidad sexual. En esta resistencia, las estrategias políticas que se plantean conciernen todas a la identificación:
a) desidentificación: generaliza la afirmación de Monique Wittig. “Una lesbiana no es una mujer” y afirma que hay gays que no son hombres, y transexuales que no son ni hombres ni mujeres, etc. Se insta a desidentificarse para hacer aparecer una identidad (lesbiana, por ejemplo) como sujeto político.
b) identificaciones estratégicas: se empuja a escenificar hiperidentidades o post identitades como resistencia a la llamada normalización heterosexual universalizante. Confía en un uso radical de la “producción performativa de las identidades desviadas” en el sentido de Judith Butler . Decirlo, repetirlo, actuarlo.
c) reconversión de las tecnologías del cuerpo: ni tercer sexo ni más allá de los géneros; son multitudes de cuerpos que quieren reapropiarse de los discursos de poder-saber.
La conclusión queer, que en verdad es punto de partida, es de la época en la que lo múltiple ha tocado al uno: “No hay diferencia sexual sino una multitud de diferencias”
Pero ¿qué es la diferencia sexual?.
2) La identificación sexuada
“...es un impasse en la edad de la ciencia pensar que es posible consolidar las identificaciones ya que el discurso de la ciencia corroe, arruima, desplaza, suplanta los significantes amo. Y esto, por otra parte, se presta a rechazos que producen pasiones identificatorias mucho más intensas que cuando el discurso del amo ordenaba las cosas.”, decía Jacques-Alain Miller en su “El banquete de los analistas” y, algunos años más tarde, junto a Eric Laurent en “El Otro que no existe y sus comités de ética”, encontramos una reférencia a “las múltiples tiranías del narcisismo yoico y su modo de goce”. Entre el rechazo que produce intensas pasiones identificatorias y la tiranía del narcisismo yoico y su modo de gozar, la experiencia de la llamada “ira transgénero” que ha dado lugar a elucubraciones académicas y usos políticos tendría mucho que decir acerca de lo real en juego en la diferencia sexual.
En todo caso, GLTTBI bien puede ser el nombre de lo que llamamos una comunidad de goce en la que cada uno quiere darse su propio nombre más allá de cualquier nombre universal, saliendo del placard para hacerse visibles al ojo....de quien?.
En todas estas comunidades de goce siempre está en juego para cada uno la función del padre tal como Lacan la ha definido en los setenta; su pecado como garantía, como certeza que sostiene no a todos sino a cada uno. Pero que se basa en cierta prohibición. Por ejemplo –dice nuestro invitado Eric Laurent- “los transexuales odian ser nombrados travestis. (...) en cada uno siempre se puede ver lo que está prohibido para ellos detrás del velo del odio, para organizar la comunidad.”
Las multitudes queer revelan hoy el estatuto pluralizado del nombre del padre, el hecho de que cada uno tiene un padre que no es universal pero lo que cada uno ignora es que su nombre singular no está a su disposición en tanto ser sexuado. Es en este punto donde se pone de manifiesto .el voluntarismo que se le imputa a las teóricas de las estrategias identificatorias que hemos mencionado ya que lo real de la diferencia sexual, el punto de identificación sexuada no es manipulable por el sujeto sino a sus expensas, es decir, con su desorientación, su ira , su angustia, su síntoma.
3) Las anatomías y sus destinos.
Citemos a un Freud a contraluz: .
En las reuniones de los miércoles: “Cabe preguntarse si una mujer anestésica puede experimentar placer sensual sin descarga o llegar a la descarga sin experimentar placer sexual”
En “La feminidad” siempre está dispuesto a decir a sus colegas mujeres (algunas de ellas feministas) que podrían acusarlo de machista con el concepto de penis neid: ”Eso no va con Vd. Vd. es una excepción pues en este punto es Vd. más masculina que femenina.”
¿Podríamos concederle al padre del psicoanálisis un atisbo del nudo inconciente de la identificación del sujeto y su identificación sexuada?.Después de todo, la repetición es el decir de Freud y hasta es la prueba de su existencia. Lo dice Lacan en 1973 para agregar que “dentro de unos cuantos años hará falta una existencia”. Por eso repetimos: estamos en ese tiempo en el que la serie impera sobre el lazo social.
En lo que respecta a la identificación del sujeto, en todo caso, Lacan hace un nudo con las tres que Freud describe en su tan citado capítulo VII de “Psicología de las masas”. Esto para decir de un modo mejor ceñido lo que Freud deslindó en la identificación, “la manifestación más temprana del enlace afectivo a otra persona” ya que “es siempre posible antes de toda elección de objeto” y se realiza en forma “parcial y altamente limitada, contentándose con tomar un solo rasgo de la persona-objeto“ (es decir: ein einziger Zug) o con un punto de deseo en el Otro.
En eso Lacan implica tambien un nudo temporal en el que la conclusión “yo soy” necesita de un instante de ver en el que la dimensión significante es incorporada, un tiempo de comprender en el que la repetición de la demanda progresa hacia el momento de concluír “yo soy”.
Este “yo soy” se especifica en una identificación sexuada, término hecho especialmente para chicanear, esta vez con las torsiones del campo freudiano ya que si la identificación implica siempre el campo del lenguaje, el sexo no podría reducirse a una identificación. La diferencia sexual es real.
Tambien se trata del nudo en el que hay al-menos-una diferencia como punto de partida “para sostener lo natural” –dice Lacan- de que los sexos parezcan repartirse en dos números aparentemente iguales de individuos. Rodeos del lenguaje para situar la anatomía como supuesto tiempo inicial real. El segundo tiempo es el del “error común” (Lacan hace notar que el transexual participa de este tiempo) ya que es el error de interpretación de los adultos que distinguen esas “anatomías” según los criterios a su alcance, “formados bajo la dependencia del lenguaje”, es decir, criterios fálicos que ejercen su imperio sobre el goce en juego. Lacan lo parodia así: ”¡Oh, el verdadero hombrecito, cómo se ve ya que es absolutamente diferente de una niñita!. Es inquieto, inquisidor ¿no?, ya se vanagloria. Mientras que la niñita está lejos de parecérsele. Ella sólo piensa en jugar con esa especie de abanico que consiste en esconder el rostro en un hueco y rehusarse a saludar”..
Que estos niñitos se reconozcan como seres hablantes al rechazan esta distinción mediante todo tipo de identificaciones, como especifica Lacan, no hace más que inscribir al sujeto en la función fálica. Recién en el tercer tiempo, el sujeto “elige” (y esto con las comillas del caso cuando se trata de esa insondable decisión del ser) elige su sexo, una vez aceptada la función fálica. Es el momento de elección de goce en el que el sujeto debe “pagar el precio” por el modo en que se inscriba en la función fálica. Son sólo dos los modos de vivir la pulsión que implican dos modos de goce del falo: todo o no-todo, todo goce fálico o ausencia en el y dejarse llevar por el otro, si existiera. ¡Que se arreglen como puedan! aconseja Lacan a la feliz pareja. Consejo que seguimos, por supuesto.
4) ¡Libertad, libertad, libertad!
“La criatura humana no tiene libertad sino que es libertad”. Los movimientos de liberación en los que se incluyen las multitudes queer se sostienen en esta afirmación para deducir que pueden “decidir respecto de su sexo y de su goce (...) todo bajo el signo de una libertad absoluta constituyente de una nueva posibilidad: la del hombre soberano”.. En esta cita con la que concluye su ponencia filosófico-política uno de los representantes más conspicuos de las multitudes queer de nuestro país a quien hemos citado al comienzo, encontramos el punto que identifica al constructivismo con la neurobiología y esto a pesar de sus diatribas contra “el desencadenamiento de la maldad técnico-científica y etica del sistema”.
La supuesta nueva neurobiología se proclama como no estática ni determinista al sostener que “la plasticidad de la red neuronal permite la inscripción de la experiencia” que estaría en la base de la memoria y el aprendizaje, por lo que la plasticidad “sería ni más ni menos que el mecanismo por el cual cada sujeto es singular y cada cerebro único.” Sobre estas bases estos movimientos de liberación son aliados de la ciencia en el empuje a ir más allá de los límites propios con las ofertas multiplicadas de identificaciones y de objetos para gozar.. . Sin embargo, hay que reconocerle a la neurobiología que no imagina, como los teóricos queer con la identificación, que la acción neuronal pueda ser dominada por la conciencia...
¿Qué resultará de todo esto? Es una pregunta que debe permanecer abierta a nivel del campo social si no se quiere ser apocalíptico y romántico. Para cada sujeto, ir más allá de los propios límites es singular. El psicoanálisis recibirá a aquellos a los que atravesar ese más allá arroje a la angustia porque tanto en ella como en el síntoma está la certeza del sujeto. No es posible ir más allá.
Deducimos de lo expuesto que GLTTBI es el significante del Otro que no existe, de su agujero. A estos “desengañados” el sujeto y el psicoanálisis responden : ¡Ni libertad absoluta ni determinismo!.¡ Síntoma!.
Es decir, política del psicoanálisis..
Graciela Musachi
Diciembre 2006.
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La burguesa mal-dicha (*)
La burguesa mal-dicha / Rúbrica: La pareja contemporánea
Cualquiera que haya seguido los vericuetos del caso Nora Dalmasso en los medios de comunicación habrá percibido las conjeturas multiplicadas que se tejen y se elevan al nivel del mayor sensacionalismo sobre la conducta sexual de la señora.
Desde la mención a las “fiestas sexuales en el exclusivo barrio Villa Golf, de Río Cuarto”, siguiendo por la referencia a los “grupos no determinados de amantes” –que abarca todas las franjas sociales-; hasta toparse con la grotesca profusión de adjetivos con que se califica la conducta sexual de la señora y sus amantes –“adictos al sexo fuerte”, “fiestas swingers”, “intensas relaciones sexuales hasta el estrangulamiento”. Pero tampoco se ahorran especulaciones sobre “el crimen por encargo” o “para cobrar el seguro de vida” o, claro, “asesinato en manos de un amante despechado”. Hipótesis que cuentan con las pruebas surgidas de nuestros avanzados medios de telefonía móvil, ya que se han encontrado “mensajes de texto de alto contenido erótico” que, a la sazón, le enviara un señor que justamente estaba ese fin de semana con el marido de la señora en Punta del Este.
¿De qué se trata todo esto?
Por supuesto que no se trata de la infidelidad, pues ella es más vieja que la ruda. Basta recorrer la literatura de siglos pasados para encontrar sus rastros. Pero, cada época, ha tenido sus modos de realizar y de tratar dicha infidelidad.
Tomemos como ejemplo el de la conocida novela de Gustave Flaubert, Mme. Bovary, verdadera innovadora en la narrativa realista contemporánea que data de mediados del 1800. La Sra. Emma Bovary - también esposa de un médico- rompe con el prototipo de mujer idealizada del romanticismo y, aburrida de su vida burguesa, busca en diferentes amantes una satisfacción que no encuentra... hasta el suicidio.
La novela anticipa bien los avatares de la burguesía – estrella naciente del capitalismo- combinando el dinero y el poder con adulterio y decadencia, tratándolo con ironía –esa figura de la retórica que apunta a develar lo contrario de lo que se dice- y ruptura con las convenciones morales de la época.
La literatura psicoanalítica también se ha ocupado de la señora burguesa. Lacan le dedica un párrafo a la altura de su Seminario 19, en mayo del 72, donde se refiere a “la mujer del trabajador: la burguesa”. Su referencia es interesante, porque saca a relucir que hay un modo de mal-decir, de hablar mal de esas mujeres, puesto que se les hace encarnar un lugar muy real y conformista, oponiéndolo a un lugar de mujer soñada, ideal. Ese es el modelo que quiebra Flaubert.
¿Qué diferencia a Mme. Bovary de Nora Dalmasso?
Ni la ubicación en una familia burguesa en crisis, tampoco el adulterio, y ni siquiera es seguro que lo sea el modo de “vivir” una sexualidad desenfrenada acorde a los imperativos de la época.
Lo que sí las diferencia es que de Mme. Bovary sabemos algo por un brillante escritor como Flaubert, que ha sabido comunicar a los lectores una visión de su época, mostrando el reverso de la burguesía, sus consecuencias sobre los lazos y el controvertido acceso a la realización de las pasiones.
En cambio, Nora Dalmasso no ha tenido esa suerte; solo cuenta con los redactores actuales, que, con frecuencia, no hacen más que mal-decirla.
Quizás debamos volver a subrayar que el decir de los medios de comunicación contemporáneos no alcanza ese esfuerzo poético que retrate con dignidad lo más íntimamente y sórdidamente humano.
Beatriz Udenio
(*) mal-dicha es un juego de palabras que retoma el juego homofónico que utiliza Lacan para indicar que a las mujeres se las maldice (en el múltiple sentido de maldecirlas, considerarlas malditas y hablar de ellas en sentido degradado).
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El mirador del CIEN
PALERMATA
“...Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta...”
Miguel Hernández “Elegía Ramón Cijé”
Nunca tuvieron la oportunidad de ser vecinos; de jugar un picado en la cortada...
- Uno, encerrado en su torre de cristal; y el otro, tal vez sin saberlo, encerrado en el peor de los encierros, ése que te deja encerrado afuera... No hubo puentes entre ellos; sólo el muro paranoico de la segregación.
Se encontraron sólo una vez, o mejor sería decir, se desencontraron por última vez, en una esquina de mi barrio; que pudo ser rosada, pero que en esa ocasión se tiñó de rojo, no por nostalgias de trasvestida zona roja, sino por que esa tarde, y por la espalda, Caín volvió a matar a Abel...
O debería decir que, como ya es costumbre en estos tiempos: otra vez Goliath masacró a un David cartonero, que con su hondazo no llegó más que a astillar el brillo del espejo de Palermo Hollywood. (cualquier parecido con el otro Hollywood; el del aparato imperial, es pura coincidencia).
No supieron de Borges ni Cortázar ni de orillas, de dos lados de la escena; obsceno, el Mal-donado se cubrió de hormigón, y los códigos orilleros quedaron para que algún alemán aprenda a cabecear una mina en La viruta: ADRENALINA!!!
No es que no haya códigos, como protesta algún trasnochado milonguero, es que el código es binario: problema-solución: mato o muero: GAME OVER. Es el problema de ¿vivir? como en un videojuego...
Los arroyos entubados de nuestra ciudad se tragan chicos aburridos; ninguneando a lo vivo en una “fiesta interminable” (*) que se alimenta de cadáveres, y como Baal, el señor de las moscas; nuestra ciudad se acostumbra a ver pibes revolviendo la basura; mientras candidatea su paisaje urbano como patrimonio kultural de la humanidad: A nuestra ciudad, que cada vez es menos nuestra; no nos une el amor; sino el espanto...
194 pares de zapatillas que desde hace dos años no esperan más regalos de Reyes ni la justicia de los mortales nos sirven para recordar que hay demasiadas muertes absurdas, y para insistir en preguntar porqué en nuestro país, desde hace ya un tiempo demasiado largo como para acostumbrarse o tolerar: Viejo es una palabra degradada, y Madres, Padres y Abuelas son nombres que no alcanzan, aunque porfiadamente insistan en la imposible tarea de nombrar el dolor de tanta juventud arrasada.
Algunos funcionarios porteños se ufanan del estadístico y demográfico envejecimiento de nuestra población, y se la atribuyen a una mejor calidad de vida respecto de tiempos pasados... (¿?)
Debo confesar, mientras escribo estas líneas, que siento una porteña nostalgia de aquellos tiempos, cuando lo habitual era que los hijos sobrevivieran a sus padres, y los jóvenes tenían la viva e inquieta preocupación de construir un por-venir...
Hernán Vilar
(*) le escuché esta expresión a Fabián Naparstek
(¿?)Algún ministro de salud de la CABA llegó a plantear reducir camas de pediatría en función de aumentar las dsiponibles para los “adultos mayores” (tal la denominación políticamente correcta), como si para atender a nuestros viejos fuese condición necesaria desatender a nuestros chicos, curiosa lógica asistencial...que insiste en el binarismo.
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Publicaciones
Revista El Niño
La revista El Niño se editó en Barcelona desde 1995 hasta principios de 2002. Luego de 10 números, con los que supo ganarse un lugar entre las publicaciones destinadas a interrogarse por la situación actual de los niños y adolescentes en el mundo contemporáneo, sobreviene la permutación del equipo editorial, pasando a Buenos Aires.
Este pasaje representa más que un simple desplazamiento de una ciudad a otra, requiriendo un tiempo de elaboración necesario. El cruce del Atlántico implicó la puesta en forma de ese paso del continente europeo al continente americano, y el establecimiento de nuevas ideas editoriales que pudieran acompañar los tiempos más actuales, tanto en el campo de la infanto-adolescencia, como en la comunidad del Campo freudiano del que esta revista forma parte. Estamos preparándonos, en estos nuevos tiempos, para que los próximos números den cuenta de esta actualidad y de dicho pasaje.
La dirección electrónica a la que deben dirigirse de ahora en más para cualquier consulta o comunicación es: cien@fibertel.com.ar, indicando en "Asunto": revista El Niño.
Los números del 1 al 10 pueden conseguirse en la librería de la EOL, Callao 1033, piso 5.
Les haremos saber por un mensaje electrónico y por este medio el sumario y el momento de aparición del próximo número.
Judith Miller - Beatriz Udenio
Cuaderno 5 (*)
Editorial.
Jornadas del CIEN - Encuentro americano 2003: "Los usos del psicoa-nálisis - El porvenir de los lazos sociales"
Argumento
Apertura: un nuevo lazo : de la multidisciplina a la interdisciplina. Beatríz Udenio.
Primera Mesa: LA PEQUEÑA INCIDENCIA.
Segunda Mesa: INTERACCIONES EN EL CAMPO SOCIO-JURÍDICO.
Tercera Mesa: SIETE EXPERIENCIAS EN EL CAMPO PEDAGÓGICO.
Fin de Jornada.
JORNADAS DEL CIEN. ENCUENTRO 2002. “La Clínica de la sexuación -Respuestas a la cuestión del sexo- Modos del saber hacer y tropiezos.” 20-7-2002 (Paris)
Preliminares
Argumento
Variaciones sobre las respuestas a la cuestión del sexo.Beatríz Udenio.
TRES EXPERIENCIAS DE LABORATORIOS.
"Plegarse a la contingencia." Laboratorio "El Niño y los Medios". Buenos Aires, Argentina-
"Exclusión y sexualidad." Laboratorio: "Infancia, Pobreza y exclusión". Ro-sario, Argentina-
"Una Barra de amigos". Laboratorio :"El Taller de los Viernes". Buenos Ai-res, Argentina.
- LAS PARTIDAS DEL CIEN. Eric Laurent.
(*) En Argentina editamos los Cuadernos 1, 2, 3, 4 y 5 y nuestro Boletín electrónico local: enterCIEN, que aloja habitualmente entre sus contenidos noticias y material de laboratorios del CIEN en Brasil, Ecuador, Venezuela y otros países de América.
Está en preparación un nuevo volumen de los Cuadernos, el número 6 de la serie, y se está preparando una re-edición de contenidos de los cuadernos del 1 al 4, que se encuentran agotados.
En otros países, hay publicados documentos de trabajo (Francia, Brasil); el periódico Terre du CIEN (Francia); el Boletín electrónico del CIEN francó¬fono –ElectroCIEN. .
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Staff del enterCIEN: Claudia Ibarreta, Beatriz Udenio, Hernán Vilar.
Responsable de la publicación: Hernán Vilar.
Para suscribirse envíe un email a nuestra dirección electrónica (cien@fibertel.com.ar), indicando en “asunto”: suscripción enterCIEN
Equipo de gestión del CIEN en Argentina: María Marciani (mariamarciani@arnet.com.ar), Marita Manzotti (mmanzotti@compuciencia.com.ar), Elena Nicoletti (jjzry@intramed.net.ar), Hernán Vilar (hernanvilar@psicoanalisis.org.ar).
Consultora: Beatriz Udenio (beu@fibertel.com.ar)
Los integrantes de este equipo están abiertos a vuestras consultas sobre el funcionamiento de los laboratorios.
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enterCIEN se reserva la posibilidad de modificar los textos.
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